Se estima que en edad adulta podemos procesar más de 30 mil o 50 mil pensamientos al día. Un dato que podría argumentar los muchos lapsus que a veces padecemos y que, por ejemplo, nos impiden construir un argumento lineal sobre cuanto hicimos ayer. Entre todas estas ideas que van y vienen inputs 2.0 que en forma de cápsulas informativas vamos recibiendo durante la jornada.
Primera idea
A las relaciones cara a cara les sumamos las no presenciales y los distintos canales disponibles para comunicarnos. Redes sociales, mail, teléfono... Estamos conectados todo el día, a la última de todo cuanto sucede, de manera que vivimos en un constante carpe diem informativo. Las noticias se suman a nuestras preocupaciones y reflexiones y en igual sentido siguen el mismo proceso selectivo natural, la más fuerte sobrevive con el aliciente de que tenemos a nuestro abasto un gran número de medios para informarnos y volver a constituir nuestro pensamiento. El principal problema es que muchas noticias siguen el mismo planteamiento y no se desarrollan con la intención de hacer un seguimiento.
Segunda idea
Los periódicos digitales se han integrado en las redes sociales. Las redes sociales como punto de encuentro han pasado a dominar gran parte de la información que nos llega. Estas conexiones no implican estar más informado, sí más al día a día de la actualidad en forma de titulares.
Tercera idea
En el momento en que la información de los medios tradicionales es digerida en cápsulas de 140 caracteres nuestro papel como receptores requiere de mayor responsabilidad. Ya no existe un único canal que nos dice cuál es la noticia del día. Ahora tenemos 300 amigos en FB que nos informan de lo que sucede en el mundo. Tengo el tradicional telediario, puedo escuchar la radio, seguir el Twitter, leer el Reader, chatear, hablar... La figura del periodista no puede ser igual a la del informador.
Cuarta idea
El usuario puede consumir el producto que quiera. Recibe gran feedback de manera que su papel como organizador de la información es crucial (atomización de la información) Tu papel como persona informada necesita de una mayor autogestión en comparación con generaciones pasadas. En medio de toda esta avalancha se puede simular estar informado y muy fácil estar des-informado. La creación de una opinión requiere de esfuerzo, leer más allá del primer párrafo, leer más de una noticia...Es un proceso más lento.
Quinta idea
Este nuevo panorama exige cada vez más de un
receptor autónomo, capaz de digerir la información, organizarla, construirla, seguirla, analizarla y rebatirla si fuera necesario. El pensamiento autónomo requiere de muchas más preguntas. Las noticias cápsula corren el riesgo de deformar nuestras percepciones a corto plazo; sobredimensionar algunas realidades e ignorar otras. No debemos dejarnos arrastarar por las mismas.
Os recomiendo la lectura de
'Qué quiero decir cuando hablo de despensar'